Apuntes fonológicos del lenguaje silbado de Canarias

A partir de nuestros estudios teórico-prácticos sobre el lenguaje silbado en diferentes islas de Canarias (los resultados son similares entre ellas), hemos definido sus aspectos fonológicos básicos. Logramos precisar detalles inéditos que habían pasado desapercibidos en estudios anteriores, y que publicamos por primera vez en 2008 en nuestro libro “El lenguaje silbado en la Isla de El Hierro”. A continuación pasamos a resumir aquellos resultados, como primer acercamiento a todo aquel interesado.


 

Las vocales

Se diferencian modificando la altura o tono del sonido que se emite (que puede ir de los 1000 a los casi 4000 hercios). La abertura de la mandíbula al silbar cada vocal es similar a la que provoca la misma vocal al hablar. No se puede decir que correspondan a cuatro notas musicales concretas, pues varían según el silbador. Así, el sonido más agudo corresponde a una I, la vocal E sería algo menos aguda, la A es medio grave, y las vocales O y U prácticamente no se distinguen, correspondiendo al sonido más grave.

Las consonantes

El silbador, que utiliza sólo la parte anterior de la boca, intenta imitar las consonantes del lenguaje hablado. Las posibilidades de realizar diferentes sonidos interpretados como consonantes son más limitadas que cuando habla. Lo que consigue es modificar el ataque a la vocal, lo cual es captado y descodificado por el oyente. Hemos detectado cinco modos diferentes con los que realizar todos los fonemas consonánticos del español hablado en Canarias:

  • CH: con un silbo similar al sonido de esta consonante se interpretan la T, la S y la CH.
  • B: parecido a este sonido suena al silbarse la B, la F, la M y la P.
  • G (como en gato): parecido a este sonido se realizan las consonantes G y J.
  • Y: similar se realizan la D, la L, la LL, la Y, la N, la Ñ, la R y la RR.
  • K: tan oclusivo como este sonido se realiza el fonema |k| como en casa, kilo o queso.

Consonante en posición implosiva

Las consonantes en posición implosiva o final de sílaba, como la r en comer, se realizan con un breve levantamiento del tono hacia el agudo, como si se tratase de una i breve.

Consonantes intercaladas (líquidas agrupadas)

Las consonantes intercaladas de las sílabas trabadas, como la l en clavo, se interpretan también como una i muy breve. Esto no es extraño, ya que las consonantes que se usan, denominadas líquidas, son la l y la r, que pertenecen al grupo de la Y.

Acentuación

La sílaba tónica generalmente se alarga y acentúa un poco. Esta realización es involuntaria y casi imperceptible, pero ayuda a diferenciar palabras como camino y caminó. No sucede siempre.

Diptongos

Es curiosa la realización frecuente de diptongos como hiatos. Por ejemplo, para silbar piano se ejecutaría la i un poco más larga, resultando tres sílabas silbadas (pi-a-no) por dos si se ejecuta hablada (pia-no). Esto permite destacar las vocales (a fin de cuentas, lo más importante en la comprensión del lenguaje silbado) y diferencia palabras como piano y plano, donde la l sí que se silbaría como una i muy breve, como hemos dicho.

Como vemos, el lenguaje silbado es de mayor dificultad de comprensión que el lenguaje hablado, pues reduce sus posibilidades fonéticas. Para salvar estas dificultades añadidas, los interlocutores se silban preguntas y respuestas aclaratorias, se ayudan del contexto de lo que se esté tratando, y usan sinónimos de más fácil comprensión silbada. Como ventaja, nos permite la comunicación a mayor distancia.

David Díaz Reyes

David Díaz Reyes

Etnomusicólogo, Maestro Especialista en Educación Musical por la Universidad de La Laguna, Licenciado en Historia y Ciencias de la Música por la Universidad de Salamanca y autor del libro "El lenguaje silbado en la Isla de El Hierro" así como de numerosos estudios sobre el Silbo.
David Díaz Reyes